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Cuidados de nuestro olivar: Nutrición y poda

Nutrición

Nuestros olivos se nutren y cuidan con especial atención, y les proporcionamos la cantidad adecuada de elementos nutritivos que no pueda obtener de manera natural y deba consumir a lo largo de su ciclo vegetativo, según la fertilidad del suelo y sus características físico-químicas, y las reservas de nutrientes contenidas en los tallos y hojas viejas. Para ello, se establecemos un programa de abonado racional, con abonos de distinta concentración de nutrientes, según las necesidades nutritivas y el ritmo de absorción de los mismos a lo largo de las distintas fases vegetativas del olivo. Solo utilizamos fitosanitarios autorizados y homologados, en pequeñas dosis y en el momento óptimo de absorción.

El olivo es por naturaleza poco exigente respecto al suelo, pero tiene ciertas necesidades nutricionales para desarrollar nuevos órganos vegetativos, como raíces, tallos, brotes y hojas, y para que crezcan los antiguos, como el tronco y las ramas. Por tanto, los análisis del suelo y foliares previos nos proporcionan una referencia sobre el estado nutritivo del olivar, muy válido como guía para el cálculo del abonado. Nutrimos el olivo porque durante la brotación y floración, el tronco y las ramas exportan nutrientes a otras partes del olivo para más adelante recuperarlos del suelo, y porque, desde las hojas viejas, se produce un trasvase de elementos nutritivos hacia los nuevos órganos que brotan, ya que éstas se caen.

Aparte contamos con los nutrientes naturales provenientes de las inflorescencias, botones florales, hojas viejas y frutos caídos al suelo durante el proceso de floración y cuajado, porque suponen una reincorporación de nutrientes al suelo que, a medio y largo plazo, son aprovechados por el olivo.

Y es que, por cada 1.000kg de aceituna, el olivo extrae/necesita:

– 15-20kg de Nitrógeno (más necesario durante la floración y el cuajado del fruto)
– 4-5kg de Fósforo
– 20-25kg de Potasio (más necesario a partir del endurecimiento del hueso y el engorde de la aceituna)

Poda

finca

Podamos las ramas de los olivos, siempre de forma controlada y respetuosa con el medio ambiente, para aclarar o rebajar, y así equilibrar el crecimiento y la fructificación, acortar el período improductivo y alargar el productivo, y revitalizar el olivo (evitamos envejecerlo prematuramente).

Hay una época, unos turnos y una periodicidad para la poda, dependiendo de la razón para la que se pode. Los restos de poda los reutilizamos siempre como parte de abono natural.

Podamos las ramas bajas, para obtener forma de árbol de un pie con tres a cinco ramas principales. Cuidamos mantener el centro abierto, para la que penetren el agua y la luz sin dificultad (por eso no tiene forma esférica, que podría ser más bonita visualmente, como decoración)

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